La pizza, originaria de Nápoles, Italia, cruzó los mares y se convirtió sin dudas en una comida internacional. La gran cantidad de ingredientes entre vegetales, quesos, hongos, frutos de mar, fiambres que se utilizan la hacen versátil y apetecible para todos los gustos. Hermano de la pizza, el calzoni, es ni más ni menos una pizza que se ha doblado en dos como una gran empanada antes de cocinarse, de modo que la cantidad de ingredientes que se le ponen queden encerrados en la masa. El clásico calzoni napolitano lleva generalmente quesos y fiambres. Pero al igual que la pizza admite según la creatividad del cocinero infinitas combinaciones. La masa es igual a la de la pizza y el tiempo de cocción aproximado a la de la misma. Es cuestión de probar: cuando prepare su próxima pizza, sólo tendrá que doblarla por la mitad, hacerle un buen repulgue y llevarla al horno…¡y podrá disfrutar de un buen calzoni!.
Ingredientes
(4 porciones)
PARA LA MASA: 400 gramos de harina; 25 gramos de levadura fresca de cerveza; 6 cucharadas de aceite de oliva; 1 cucharadita de sal. PARA EL RELLENO: 1 tomate firme; 1/2 morrón rojo; 1/2 taza de arvejas congeladas; 1 zanahoria chica; 2 zuchini medianos; 3 cucharadas de aceite de oliva; ramitas de tomillo o de albahaca; sal y pimienta; queso provolone rallado a gusto; 1 huevo.
Preparación
Tamizar la harina con la sal sobre la mesa, en forma de corona. En el centro colocar el aceite y la levadura disuelta en unos 180 cc. de agua apenas tibia.
Ir incorporando la harina paulatinamente, hacia el centro, mientras se toma una masa tierna que debe trabajarse sobre la mesa unos 15 minutos hasta que no se pegue a los dedos ni a la mesa. Taparla y dejarla duplicar.
Mientras tanto cortar el tomate, pimiento, zanahoria y zucchini en cubitos chicos.
Calentar en una sartén amplia el aceite con el tomillo y saltear los vegetales cortados junto con las arvejas descongeladas, durante unos 4 - 5 minutos. Sazonarlos con sal y pimienta y reservar.
Estirar la masa una vez leudada sobre la mesa con harina, formando dos círculos de unos 20 centímetros de diámetro. Distribuir el relleno en cada mitad de los círculos, espolvorear con el queso a gusto y cerrar los bordes con huevo batido. Colocar en placas apenas aceitadas, pincelar con un poquito de aceite y cocinar en horno fuerte 20-25 minutos.
Por Emmy de Molina
Colabora: Pelusa Molina
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