Está muy segura de donde está parada y dónde quiere llegar. Tiene carisma, prestancia, baila, actúa, conduce y posee un cuerpo infernal que despierta fantasías y desata pasiones peligrosas. Claudia Fernández es una de las mujeres más deseadas del verano, al punto que en Mar del Plata, donde protagoniza la obra “Pijamas” junto a José María Listorti, Chino Volpato, Gladys Florimonte y Paula Colombini, sufrió las consecuencias de un admirador que terminó convirtiéndose en acosador. “Había un hombre que fue varias veces al teatro y me acosaba. Me dejó regalos y me dijo que tenía todo preparado en su departamento para recibirme, y que si no iba la podía pasar mal. Tiene un perfil sicótico, y entre una función y la otra se subió al escenario y me agarró del brazo. Me asusté mucho. Por suerte lo identificaron y Marcelo Montero, el productor de la obra, hizo la denuncia en la policía”, cuenta la uruguaya, ya un poco más tranquila, tras el angustiante momento ara calzarse que le tocó vivir. Pero más allá del susto, Claudia demuestra su versatilidad como artista en la comedia que se presenta en el teatro Enrique Carreras, al tiempo que se va preparando para calzarse las plumas nuevamente en mayo, para celebrar el centenario del Maipo junto a Antonio Gasalla y Ximena Capristo.
“El traje de vedette lo guardé por un rato. Tenía ganas de hacer comedia y descansar un poco de la revista, que me exige mucho físicamente”, cuenta tras hacer una increíble producción de fotos en la hermosa casa donde pasa los días en Mar del Plata, con pileta incluida. “Cuando vine de Uruguay, nunca pensé que me iba a consolidar tan rápido. Pero desde que arranqué a trabajar con Miguel Angel Cherutti, no paré más”, agrega la infartante vedette que en 2007 tuvo una polémica con Gerardo Sofovich al abandonar la troupe de artistas del productor. Sin embargo, hoy aclara que “con Gerardo nunca hubo pelea. Hablo muy seguido con él por teléfono y somos amigos. Hay muy buena onda.
Rescindimos el contrato de común acuerdo, como dos personas adultas. Quiere lo mejor para mi, y pudo entenderme”. Además, en los últimos meses, tuvo varios cruces verbales con Nazarena Vélez y Mónica Farro, la nueva vedette que Sofovich importó de Uruguay, y con quien compartió varios escenarios charrúas.
“Siempre hay alguien que tiene algo para decir de mí. Prefiero hacer oídos sordos y concentrarme en otras cosa. Mis prioridades son otras. No gasto energías en contestar cosas que no valen la pena”, admite sin ánimos de enroscarse en disputas mediáticas, quien este verano es anfitriona del boliche Pinar de Rocha en “La feliz”, y además volverá a estar ligada a Ideas del sur durante el 2008 (fue parte de Patinando y tuvo unas participaciones en Patito feo).
“Voy a estar en algunos de los segmentos que está preparando sobre las comedias musicales. Además tengo una propuesta para hacer ficción, pero sé si me darán los tiempos, ya que también haré algo de televisión para Uruguay”.
De novia con Eduardo, desde hace cuatro años y medio, Fernández asegura en la pareja no existen los celos por su alta exposición y la sensualidad que irradia.
“Arriba del escenario soy una mujer fatal. Exploto esa imagen. Pero tras bambalinas soy súper relajada y tranquila. Está bueno tener esa bipolaridad de glamour y súper producción para estar siempre divina, y después estar relajada en tu casa a cara lavada. No sé si quiero ser una diva. Soy una laburante que la pelea y vive de esto. Lo que me da placer es poder trabajar de lo que me gusta. Después hay muchas cosas accesorias, como la fama y el reconocimiento, que llegan como fruto e mi trabajo y, obviamente las disfruto”.
Dueña de un potencial artístico que seduce a los productores del medio, Claudia no para de cosechar elogios por sus perfomances sobre las tablas. Es más, tras su paso por “Bailando por un sueño”, Moria Casan la catalogó como su sucesora. “Es un orgullo que haya dicho eso. Cómo vedette quiero ser como Moria, y como conductora de televisión, como Susana. A quien no le gustaría sucederlas”, dice mientras acaricia a Romeo, el perro al que lleva de aquí para allá, al mejor estilo de la diva de los teléfonos.
En medio de las disputas por las papeleras, con cortes de ruta incluidos y una solución que cada vez aparece más lejana en los estratos gubernamentales, el primer duelo rioplatense se resolvió a favor de Argentina: La diosa más caliente de los charrúas enloquece con sus curvas a la platea masculina de este lado del charco, y cada día es un poquito más nuestra. Y por que no, quizás a largo plazo, se convierta en la sucesora de alguna de nuestras divas. Potencial le sobra.
Diego Iljutko
Fotos: Pablo Puente (Desde Mar del Plata)
Agradecimientos: XT malla y accesorios
Peinó: Ricardo Olarán
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