El autor de Romeo y Julieta resultó el Cupido de Paola Krum y Joaquín Furriel. Es que William Shakespeare los unió en el teatro San Martín para que hicieran “Sueño de una noche de verano” y desde entonces, no volvieron a separarse. A tres años de aquel flechazo, la pareja espera su primer hijo. “Estoy de dos meses”, confesó ella a sus íntimos sin imaginar que la noticia se haría pública en cuestión de segundos y a minutos del estreno de una obra de teatro que la tiene como protagonista.
Su primer embarazo encuentra a Paola en el mejor momento de su carrera. Después de años en teatro, de alcanzar una indiscutida popularidad de la mano de “Montecristo” y de haber sido una de las elegidas como posible actriz del genial director Francis Ford Coppola, los 37 años la encuentran con una maternidad que tuvo varios meses de búsqueda. El orgulloso papá es nada menos que Joaquín, el actor de raza con el que convive y quien confesó: “En el momento en que estoy en escena tengo la sensación que el tiempo se suspende, como cuando hago el amor...”
Semejante Romeo no era para dejar pasar. Al chico de ojos cristalinos, el reloj no sólo se le detiene en escena; perdió el cronómetro cuando empezó su relación con la (ahora) madre de su futuro hijo. “No sé bien desde qué día estamos juntos pero tengo la sensación interna de que es mucho tiempo”, confesó cuando llevaban compartidos apenas ocho meses. “Nos sentimos muy bien juntos, nos conocemos y eso no tiene tiempo. Conocer a una persona nos puede llevar toda la vida y se con quien estoy. Somos muy parecidos en la forma de encarar la vida”, confesó el actor una de las pocas veces en las que habló de su vida privada. Es que si algo tienen en común los futuros papás es el ímpetu con el que defienden su vida privada. Ella argumenta que la poca exposición se debe a que teme “quedar anclada en una fotografía ridícula”. Por eso cuando el año pasado fueron a almorzar al programa de Mirtha Legrand, se limitaron a dedicarse una sonrisa de compromiso cuando la “Chiqui” trató de que pusieran fecha de casamiento al aire.
Por entones arrasaban en el mismo elenco (el de “Montecristo”) junto a Pablo Echarri y las vueltas de la vida hicieron que Paola se haya convertido en íntima de la esposa de su ex galán en la ficción. Krum es compañera de gimnasia de Nancy y hasta logró contagiarle a su amiga la disciplina del yoga.
La mayor de tres hermanos varones (uno contador, otro publicista y un estudiante de Derecho) sabe de disciplina porque la mamó desde chica. La mamá de Krum (es maestra) y el papá (un comerciante) la apoyaron cuando siendo apenas una niña, ella empezó a estudiar ballet con el director del Teatro Colón y enfrentó exigentes rutinas. El aterrizaje en la actuación se produjo cuando una lesión la alejó de las zapatillas de baile. En “Mi bella dama”, una comedia musical que se convirtió en éxito, sacó a relucir su experiencia con la disciplina de su infancia mientras en “Drácula” y “El jorobado de París” la futura mamá demostró que ser una gran actriz.
El perfil bajo que adoptó en lo personal fue mantenido aún antes de que sus ojos se posaran en Furriel. Es que ella había salido con el conocido DJ Nico Cota pero jamás se demostró adepta a los flashes. Lo mismo puede decirse de él, que venía de un noviazgo poco público con la hija del músico Lito Vitale. El cultor de la poca exposición tuvo frases de antología, como cuando dijo: “No bailaría vals en ningún cumpleaños de 15, no jugaría al payasito de la torta, no iría a mover el culo al VIP de ningún boliche y no hará algo con lo que no concuerde ideológica y éticamente. Trato de no ubicarme en un lugar ingenuo, de purpurina y flashes, para analizar mi carrera”.
Los flashes sí acapararon a Paola el pasado viernes 12, cuando salió al escenario de Multiteatro a apenas horas de haberse enterado de que estaba en la dulce espera. A pesar de sufrir los primeros malestares de su estado, le puso el cuerpo a “Tres versiones de la vida”, la obra de la dramaturga francesa Yasmina Reza en la que también actúan Carola Reyna, Luis Luque y Fernán Mirás. Se ve que la obra que indaga en las tensiones de las relaciones humanas y conflictos de pareja “inspiró” a unos cuantos porque en el elenco hay otro embarazo. La mujer de Mirás (María Amelia) acaba de anunciarle a su marido que está de tres meses y el actor (de 37 años) está feliz. Cuando conoció a María empezó a fantasear con la idea de formar una familia y ahora el primer niño está en camino.
Otro que está orgulloso con la noticia de su paternidad es Furriel, quien descubrió la vocación actoral a los 12 años ahora deberá ver cómo reacciona ante este nuevo llamado de la sangre. Por lo pronto, ya sabemos dos cosas: la primera es que la pareja dejará pasar algunos meses antes de armar en su flamante casa el dormitorio para al bebé. La segunda, que cuando el nuevo habitante llegue, los encontrará -como siempre- lejos de los flashes
Mariana Comolli
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