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| Mirtha cumplió 80 y tiró el hotel por la ventana a beneficio de los chicos |
| La máxima diva del espectáculo organizó una increíble fiesta solidaria en el Costa Galana. Fueron pocos los ausentes y los asistentes debieron pagar casi 300 pesos por su cubierto. |
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Si desde su Villa Cañas natal, alguna vez hubiera imaginado lo que vendría, Mirtha Legrand nunca habría soñado con tanto.
“Siempre quise ser famosa, desde chica era mi deseo”, no se cansa de repetir a diario en sus almuerzos pero jamás pensó que lograría convertirse en la gran diva nacional. Porque a esta altura no hay dudas, gracias a su extensa trayectoria y a su carisma, ella es el personaje número uno del espectáculo.
Por eso no extrañó cuando el viernes 23 festejó sus ochenta años como en un cuento de hadas: con buena salud y rodeada de afectos.
La cita fue en el salón Real del hotel Costa Galana y nadie quiso estar ausente, porque se sabe, Mirtha es una mujer muy querida pero también es sabido que lo que ella genere estará rodeado de cámaras, así que su cumpleaños era una vidriera importantísima para cualquiera. Sobre todo para los políticos – y no faltó ni uno- que se lanzaron a la carrera electoral.
Así fue como, alrededor de 500 personas de la farándula y del ámbito político y empresarial pagaron el valor del cubierto con la mejor cara de póker: de 250 a 295, según el grado de cercanía a la diva y compraron rifas de 200 cruzando los dedos para ganarse el auto que el candidato a gobernador bonaerense, Francisco de Narváez, donó para que se sorteara. Ojo, todo lo recaudado será destinado al hospital infantil Tetamanti de Mar del Plata, y no es poco: 360.780 pesos, que le servirán a las autoridades para atender mejor a los pibes enfermos.
Pero volvamos a la diva. Alrededor de las 22, Mirtha hizo su ingreso enfundada en un vestido rosa de satén y organza, con volados y flores bordadas en hilos de seda, lamé dorados y cristales, presentada por Guillermo Andino y con los acordes del feliz cumpleaños tocado por la banda de la Armada sonando de fondo.
Como si fuese su cumpleaños de quince, “la Chiqui” se ubicó en la mesa principal junto a su familia y algunos políticos como Daniel Scioli, Ginés González García, Alberto Rodríguez Sáa y de Narváez y realizó un cambio de ropa.
Su hija Marcela, que bailó toda la noche con sus amigas Teté Coustarot, Graciela Borges y Karina Rabolini, se mostró muy afectiva con su madre y se disculpó por la ausencia de sus hijos.
Nacho Viale justificó el faltazo porque tenía el casamiento de un amigo y Juanita se quedó en Chile porque al otro día viajaba a Nueva York con su pareja, el chileno Gonzalo Valenzuela por compromisos laborales del actor. Los más chiquitos, Rocco y Ambar –su bisnieta- no asistieron a la fiesta pero saludaron a su abuela en el festejo íntimo que se hizo la noche anterior y a donde llegó Susana Giménez de sorpresa. Porque Su, que estaba grabando la apertura para su nuevo ciclo, no podía ir al megafestejo así que alquiló un avión y sorprendió a la Chiqui.
A tamaño festejo no le faltó nada. Los que sí pudieron ir fueron espectadores de un mini concierto de Sergio Denis, la presentación de Iliana Calabró con su “Bum Bum” y un segmento de tap a cargo de Carmen Barbieri junto al cuerpo de baile de la obra “Irresistible”. Por su parte, Miguel Ángel Cherutti imitó a Néstor Kirchner y Martín Bossi, integrante de la obra “Bailando por un voto”, le dio el gusto a Mirtha e hizo una imitación de Chayanne.
Moria Casán prefirió no actuar pero lo terminó haciendo. Se bancó el segmento animado por su ¿enemiga? Barbieri, la aplaudió y a pedido de la Legrand, hasta terminó a los besos y abrazos.
Alrededor de las 4 de la madrugada se cortó una gran torta y minutos después culminaron los festejos.
Mirtha dio las gracias una vez más y se retiró a su suite donde seguramente recordó a sus grandes amores, su marido Daniel Tinayre y su hijo Danielito, que la acompañan desde algún lugar
Paola Florio
Fotos: Jorge Amado Group y Gentileza Diario Perfil |
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| MIrtha estaba feliz. Como una quinceañera hizo un cambio de ropa y pidió varios shows. En la intimidad lloró por las ausencias. |
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| Alrededor de las 4 de la madrugada Mirtha sopló una velita simbólica. La gran ausente fue su hermana melliza Goldie, que con perfil bajo eligió pasar su cumpleaños en familia. |
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| El valor del cubierto osciló entre 250 y 300 pesos según la cercanía con la cumpleañera. 500 personas la ovacionaron de pie. |
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